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01

Oct

historiascienciacionales:


Diversidad funcional: una nueva forma de ver a los seres vivos
El concepto con el cual nos basamos para medir la biodiversidad se basa en el número de especies que existen en un algún medio ambiente determinado. Sin embargo, actualmente en la rama de la ecología marina existe una nueva corriente que se encuentran cuestionando si realmente este enfoque “tradicional” podría estar perdiendo aspectos importantes de conservación y en consecuencia, estar errando en enfocar esfuerzos de conservación en ciertas zonas.
Para entender esta visión, imaginemos el caso de restauración que se realizó en el Parque Yellowstone, EU, en donde después de 70 años de haber visto al último lobo (Canis lupus), se realizó su reintroducción en el periodo de 1995-1996, y como resultado, 15 años después, William J. Ripple y Robert L. Beschta (2011) de la Universidad estatal de Óregon reportaron una recuperación significativa en todo el ecosistema; los sauces crecen más altos y frondosos, las poblaciones de alces bajaron por la caza y ya no se comen todos los arbustos y pastos, los castores y los bisontes aumentaron sus números y en general todo el ecosistema está más saludable que antes. Algo así como el cumplimiento del ciclo de la vida que Mufasa le describe a Simba en aquella roca de la Sabana Africana. Definitivamente un bello ejemplo de restauración ecológica, pero también un gran ejemplo de como una sola especie puede tener una función tan importante en el ecosistema que su desaparición pueda traer consecuencias tan grandes. De eso se trata esa “nueva” corriente, la de la “diversidad funcional”.
Con el concepto de la “diversidad funcional”, Rick Stuart-Smith, investigador de la Universidad de Tasmania en Hobart, Australia, y sus colegas usaron los datos de 4,357 encuestas de peces arrecifales conducidos por buzos en 1,844 sitios de todo el mundo para determinar no solo el número de especies en cada sitio, sino también, la “diversidad funcional” de cada individuo con base en ocho “rasgos funcionales” que se sabe influyen en su papel funcional en un conjunto que incorpora la historia de vida, su posición en la red alimenticia, el comportamiento y las asociaciones de hábitat.
“Se asume frecuentemente que más especies se traduce a mas funcionalidad natural de cualquier sistema en particular pero, por supuesto, las especies no están haciendo lo mismo y con frecuencia sólo puede haber uno o dos individuos de muchas especies, en comparación con los cientos de algunas otras”, comentó Rick.
Cuando los investigadores mapearon la riqueza de especies estándar, el patrón clásico de las aguas tropicales con alta diversidad y las aguas más frías con menos diversidad apareció. Pero cuando usaron la “diversidad funcional” como medida, los mapas mostraron mucho menos zonas de alta diversidad en zonas tropicales y algunos sitios fuera de los trópicos con una mayor diversidad funcional que los sitios tropicales.
Lo relevante de medir la diversidad de esta nueva forma está en la capacidad de reconocer áreas que no estaban reconocidas para la conservación y mejorar nuestros esfuerzos para proteger a la biodiversidad.
En la imagen superior vemos el mapa de la riqueza estándar “tradicional”, en la imagen inferior vemos el mapa en donde se usó la biodiversidad funcional. Tomado de la nota fuente.
Fuente en Nature
Artículo en Nature
Artículo acera de los primeros 15 años después de la reintroducción de lobos en el parque Yellowstone en Biological Conservation

historiascienciacionales:

Diversidad funcional: una nueva forma de ver a los seres vivos

El concepto con el cual nos basamos para medir la biodiversidad se basa en el número de especies que existen en un algún medio ambiente determinado. Sin embargo, actualmente en la rama de la ecología marina existe una nueva corriente que se encuentran cuestionando si realmente este enfoque “tradicional” podría estar perdiendo aspectos importantes de conservación y en consecuencia, estar errando en enfocar esfuerzos de conservación en ciertas zonas.

Para entender esta visión, imaginemos el caso de restauración que se realizó en el Parque Yellowstone, EU, en donde después de 70 años de haber visto al último lobo (Canis lupus), se realizó su reintroducción en el periodo de 1995-1996, y como resultado, 15 años después, William J. Ripple y Robert L. Beschta (2011) de la Universidad estatal de Óregon reportaron una recuperación significativa en todo el ecosistema; los sauces crecen más altos y frondosos, las poblaciones de alces bajaron por la caza y ya no se comen todos los arbustos y pastos, los castores y los bisontes aumentaron sus números y en general todo el ecosistema está más saludable que antes. Algo así como el cumplimiento del ciclo de la vida que Mufasa le describe a Simba en aquella roca de la Sabana Africana. Definitivamente un bello ejemplo de restauración ecológica, pero también un gran ejemplo de como una sola especie puede tener una función tan importante en el ecosistema que su desaparición pueda traer consecuencias tan grandes. De eso se trata esa “nueva” corriente, la de la “diversidad funcional”.

Con el concepto de la “diversidad funcional”, Rick Stuart-Smith, investigador de la Universidad de Tasmania en Hobart, Australia, y sus colegas usaron los datos de 4,357 encuestas de peces arrecifales conducidos por buzos en 1,844 sitios de todo el mundo para determinar no solo el número de especies en cada sitio, sino también, la “diversidad funcional” de cada individuo con base en ocho “rasgos funcionales” que se sabe influyen en su papel funcional en un conjunto que incorpora la historia de vida, su posición en la red alimenticia, el comportamiento y las asociaciones de hábitat.

“Se asume frecuentemente que más especies se traduce a mas funcionalidad natural de cualquier sistema en particular pero, por supuesto, las especies no están haciendo lo mismo y con frecuencia sólo puede haber uno o dos individuos de muchas especies, en comparación con los cientos de algunas otras”, comentó Rick.

Cuando los investigadores mapearon la riqueza de especies estándar, el patrón clásico de las aguas tropicales con alta diversidad y las aguas más frías con menos diversidad apareció. Pero cuando usaron la “diversidad funcional” como medida, los mapas mostraron mucho menos zonas de alta diversidad en zonas tropicales y algunos sitios fuera de los trópicos con una mayor diversidad funcional que los sitios tropicales.

Lo relevante de medir la diversidad de esta nueva forma está en la capacidad de reconocer áreas que no estaban reconocidas para la conservación y mejorar nuestros esfuerzos para proteger a la biodiversidad.

En la imagen superior vemos el mapa de la riqueza estándar “tradicional”, en la imagen inferior vemos el mapa en donde se usó la biodiversidad funcional. Tomado de la nota fuente.

Fuente en Nature

Artículo en Nature

Artículo acera de los primeros 15 años después de la reintroducción de lobos en el parque Yellowstone en Biological Conservation

mapsontheweb:

The Wallet Experiment - How honest cities around the world are.

mapsontheweb:

The Wallet Experiment - How honest cities around the world are.

29

Sep

20

Sep

to-see-clearly:

Psilocybe cubensis. One of my 6 contributions for the Big, Bad, Book of Botany by Michael Largo.
Donna Torres

to-see-clearly:

Psilocybe cubensis. One of my 6 contributions for the Big, Bad, Book of Botany by Michael Largo.

Donna Torres

16

Sep

Despierta..!

15

Sep

historiascienciacionales:

Darwin puede descansar tranquilo: el big bang de la evolución es compatible con su teoría
La llamada explosión Cámbrica le quitaba el sueño a Charles Darwin debido a que su teoría no podía explicar la proliferación súbita de especies en ese periodo, en su mayoría de animales. De continuar vivo, ya podría descansar tranquilo pues investigadores de Australia y Reino Unido se basaron en la combinación de evidencia fósil y genes de especies actuales de artrópodos, todo para estimar la velocidad de dicha explosión evolutiva. Los resultados muestran que hace 530 millones de años, a inicios del Cámbrico, la evolución anatómica y genética de estos animales ocurrió cinco veces más rápido a como lo hicieron en los siguientes 500 millones de años.
Los investigadores calcularon la velocidad de cambio al estudiar la evolución de los artrópodos, el grupo más diverso de la Tierra que incluye a los insectos, crustáceos y arácnidos (cabe mencionar que ellos aseguran que su método aplica para cualquier tipo de organismo de inicios del Cámbrico). Observaron cómo hubieron cambios en el material genético y la anatomía de estos animales, al comparar 62 genes diferentes y 395 rasgos físicos. Esto significa que tomaron dos grupos de artrópodos, por ejemplo los quilópodos (ciempiés) y los diplópodos (milpiés), y eligieron diferencias físicas y variaciones en la secuencia genética de especímenes actuales. Posteriormente, utilizando la evidencia del registro fósil sobre qué tan rápido ambos grupos divergieron, los investigadores calcularon de manera aproximada la velocidad con la que posiblemente emergieron las diferencias anatómicas y genéticas de cada grupo en el tiempo. 
Los investigadores hallaron que el material genético ha cambiado 0.117% cada millar de años. Los resultados no sólo muestran que el reloj evolutivo se movió más rápido a principios del Cámbrico de lo que se estimaba, sino que también da indicios de lo que pudo haberlo acelerado: los autores especulan que el hecho de que los genes y la anatomía hayan cambiado aproximadamente a la misma tasa fue resultado de las presiones para adaptarse y sobrevivir a un mundo de depredadores nuevos y complejos.
Mientras que algunos biólogos evolutivos concuerdan con que este trabajo es una explicación plausible sobre la explosión Cámbrica, otros se lo toman con calma. A pesar de que es un buen primer paso, algunos mencionan que las velocidades calculadas en el estudio pueden no ser confiables, ya que mientras se basan en datos fósiles para determinar cuándo una Clase de artrópodos surgió, no incluye las características conocidas de sus ancestros extintos en la comparación de elementos físicos, cosa que sí se hace con las criaturas actuales. Por lo pronto, es una nueva explicación a un proceso que le dio dolores de cabeza a Darwin, parecido al caso del surgimiento repentino de las plantas con flor (angiospermas), al que el inglés llamó “un abominable misterio”.
——————
Fuentes:
Artículo original, Nota de Science.
Imagen tomada de la nota. 

historiascienciacionales:

Darwin puede descansar tranquilo: el big bang de la evolución es compatible con su teoría

La llamada explosión Cámbrica le quitaba el sueño a Charles Darwin debido a que su teoría no podía explicar la proliferación súbita de especies en ese periodo, en su mayoría de animales. De continuar vivo, ya podría descansar tranquilo pues investigadores de Australia y Reino Unido se basaron en la combinación de evidencia fósil y genes de especies actuales de artrópodos, todo para estimar la velocidad de dicha explosión evolutiva. Los resultados muestran que hace 530 millones de años, a inicios del Cámbrico, la evolución anatómica y genética de estos animales ocurrió cinco veces más rápido a como lo hicieron en los siguientes 500 millones de años.

Los investigadores calcularon la velocidad de cambio al estudiar la evolución de los artrópodos, el grupo más diverso de la Tierra que incluye a los insectos, crustáceos y arácnidos (cabe mencionar que ellos aseguran que su método aplica para cualquier tipo de organismo de inicios del Cámbrico). Observaron cómo hubieron cambios en el material genético y la anatomía de estos animales, al comparar 62 genes diferentes y 395 rasgos físicos. Esto significa que tomaron dos grupos de artrópodos, por ejemplo los quilópodos (ciempiés) y los diplópodos (milpiés), y eligieron diferencias físicas y variaciones en la secuencia genética de especímenes actuales. Posteriormente, utilizando la evidencia del registro fósil sobre qué tan rápido ambos grupos divergieron, los investigadores calcularon de manera aproximada la velocidad con la que posiblemente emergieron las diferencias anatómicas y genéticas de cada grupo en el tiempo. 

Los investigadores hallaron que el material genético ha cambiado 0.117% cada millar de años. Los resultados no sólo muestran que el reloj evolutivo se movió más rápido a principios del Cámbrico de lo que se estimaba, sino que también da indicios de lo que pudo haberlo acelerado: los autores especulan que el hecho de que los genes y la anatomía hayan cambiado aproximadamente a la misma tasa fue resultado de las presiones para adaptarse y sobrevivir a un mundo de depredadores nuevos y complejos.

Mientras que algunos biólogos evolutivos concuerdan con que este trabajo es una explicación plausible sobre la explosión Cámbrica, otros se lo toman con calma. A pesar de que es un buen primer paso, algunos mencionan que las velocidades calculadas en el estudio pueden no ser confiables, ya que mientras se basan en datos fósiles para determinar cuándo una Clase de artrópodos surgió, no incluye las características conocidas de sus ancestros extintos en la comparación de elementos físicos, cosa que sí se hace con las criaturas actuales. Por lo pronto, es una nueva explicación a un proceso que le dio dolores de cabeza a Darwin, parecido al caso del surgimiento repentino de las plantas con flor (angiospermas), al que el inglés llamó “un abominable misterio”.

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Fuentes:

Artículo originalNota de Science.

Imagen tomada de la nota. 

14

Sep

"Vivimos en una sociedad donde mentir se volvió rutina, traicionar en monotonía y ser hipócrita es la ropa de hoy en día."

13

Sep

snakeoily:

Drew Roddy from Planet of the Apes for this 8x10 riso print. Get it at SPX. Edition of 50.
chuck

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Drew Roddy from Planet of the Apes for this 8x10 riso print. Get it at SPX. Edition of 50.

chuck

natgeofound:

Astronaut Neil Armstrong floats in his space suit in a pool of water in 1967.Photograph by NASA

natgeofound:

Astronaut Neil Armstrong floats in his space suit in a pool of water in 1967.Photograph by NASA